Veinte años después, los ángeles del infierno tocaron a su puerta.
Diana Mora los oyó antes de verlos. Noventa y siete motores rugiendo al unísono por la calle Maple, en formación, dirigiéndose directamente a su pequeña panadería. Todo el pueblo de Sierra Azul se detuvo. Los moteros de clubes cerrados no aparecían así en el interior de Minas Gerais. No de esa manera. No noventa y … Read more