El silencio de la doctora en el páramo doradoLa doctora, armada solo con su ingenio y su botiquín, comenzó a ganarse la confianza de los mineros uno a uno.
Año 1952. Principios de junio. Taisia estaba frente al horario de los trenes de cercanías, apretando en su mano un pase de tren desgastado con destino al pueblo de Alameda, sintiendo cómo una ansiedad fría y viscosa se extendía dentro de ella. ¿Cómo la recibiría la gente del lugar a ella, una joven médico de … Read more