El dolor que nadie vio hasta que llegaron los moteros
El pueblo de Valdelozoya, en la sierra de Madrid, se enorgullecía de dos cosas: su imponente vista de la Sierra de Guadarrama, con sus nevados picos, y la rectitud moral de sus habitantes. El cartel a la entrada del pueblo, pintado con letras alegres, rezaba: *«Valdelozoya: un lugar honesto para crecer»*. Los domingos, la blanca … Read more