El día que dejé al forastero a merced del dueñoTodavía recuerdo el aguacero que comenzó a caer sobre él.
El dueño del restaurante hizo que un motero cenase fuera, como un perro, el jueves pasado. Éramos veintitrés personas en ese comedor. Ni uno abrimos la boca. Y tengo que vivir con eso. Yo estaba sentado en la mesa cuatro de La Taberna de Moretti. En la esquina. Voy allí todos los jueves con mi … Read more