El silbido familiar en la chamarra de cueroAl niño se le llenaron los ojos de lágrimas, no de tristeza, sino de un cálido consuelo, al encontrar por un instante el recuerdo de su padre en un amable extraño.
Me detuve en una gasolinería de carretera a las dos de la madrugada, en algún paraje solitario de Castilla. El viento helado me laceraba los ojos y la espalda me dolía como si me la estuvieran partiendo en dos después de tantos kilómetros sobre la motocicleta. Estaba llenando el depósito cuando escuché una vocecilla, desesperada, … Read more