Te daré una fortuna si logras abrir la caja fuerte” —el millonario se rió, hasta que el hijo descalzo de la limpiadora hablóEl niño, con una sonrisa tranquila, deslizó su dedo sobre el panel de la caja fuerte y esta se abrió con un suave clic, dejando al millonario boquiabierto.
El piso ejecutivo del edificio estaba diseñado para imponer. Paredes de cristal. Suelos de mármol. Una vista tan elevada sobre la ciudad que la gente abajo parecía diminutos puntos en movimiento. Aquí se tomaban decisiones que cambiaban vidas, casi siempre sin que quienes las tomaban vieran los rostros afectados por ellas. Aquel atardecer, una larga … Read more