La Deuda y el Beso que Paralizó el DestinoElla se inclinó y sus labios rozaron los suyos, desencadenando un poder ancestral que liberó a ambos de sus cadenas.
El calor en la tierra andaluza era como un castigo divino. El aire olía a tierra chamuscada, a flor de azahar y a pura desesperación. Dentro de la humilde casa de ladrillo visto de la familia Méndez, el silencio era tan espeso que costaba respirar. Elena tenía 22 años. Lucía una melena negra como el … Read more