El poder de un papel arrugado que cambió todo.
Nunca olvidaré el sonido de mi propio corazón latiendo fuerte en mis oídos; era un redoble ensordecedor que amenazaba con ahogar la voz del juez. Estaba sentada en aquella fría silla de madera, con las manos sudorosas apretadas hasta que los nudillos se pusieron blancos. Frente a mí, el licenciado Rafael Soto, un juez de … Read more