¡Liberen a la inocente, la culpable es mi madrastra! Una joven irrumpe en la justicia…
Las pesadas puertas del juzgado se abrieron de golpe con un estruendo que resonó en toda la sala. Una niña de cuatro años, con un vestido rosa manchado de barro y los zapatos perdidos en algún lugar del camino, entró corriendo por el pasillo central. “¡Ainara no hizo nada!”, gritaba con todas sus fuerzas. El … Read more