Te pagaré una fortuna si me sanas,” bromeó el rico… hasta que sucedió lo increíble.
Hoy, mientras repaso los últimos meses en mi diario, recuerdo aquel día en el Instituto de Rehabilitación San Juan de Dios como si fuera ayer. El aire olía a azahar y el murmullo de las fuentes se mezclaba con las risas burlonas de cuatro hombres trajeados que rodeaban a Javier Montenegro, el hombre más poderoso … Read more