Tras el funeral, la herencia reveló una sorpresa inesperada
Cuando el coche de la Guardia Civil frenó bruscamente a las afueras de la urbanización amurallada en las afueras de Madrid, el secuestrador ya yacía boca abajo entre las piñas, con las manos atadas a la espalda con un cinturón de cuero gastado, mientras un anciano guardabosques le apuntaba con un bastón, furioso. El nombre … Read more