18 médicos fracasaron, hasta que un joven humilde logró lo imposible.
La Residencia de los Mendoza jamás había presenciado tal desorden. Dieciocho de los pediatras más prestigiosos del país abarrotaban la estancia que llamaban «la habitación del bebé». Sus batas blancas se fundían en un remolino frenético bajo la luz de las lámparas. Los monitores cardíacos gritaban alarmas. Los ventiladores siseaban en ritmo mecánico. Un equipo … Read more