Limpié su casa por casi nada, pero su carta final lo cambió todo.
El sobre estaba amarillento y ligeramente arrugado. Lo sostuve entre mis manos sin abrirlo durante varios segundos. No sabía por qué, pero sentí un peso extraño en el pecho. Quizá era la tristeza de haberla visto morir. O quizá era algo más. El vecino que me había entregado la carta me observaba desde la puerta. … Read more