La noche que la tormenta llegó, una niña descalza cambió el destino de nuestra fortuna
Todavía recuerdo el primer día que la vi—esa niña pequeña con un vestido amarillo descolorido, descalza frente a las verjas negras de la Hacienda Valverde. No tendría más de diez años. Su pelo estaba recogido con una cinta azul, de esas que se deshilachan si las lavas demasiado. Se quedó muy quieta, mirando las letras … Read more